7 Razones por qué las tías son una segunda madre


Los tíos son una bendición enorme. Se convierten en una aliados y saben guardar los mejores secretos. Son divertidos, comprensivos y consentidores. Pues aunque tienen la responsabilidad de ayudar con la crianza, no existe la misma presión de los padres para educar a los sobrinos.

Tanto las tías como los tíos tienen una función muy especial en la vida de los niños.  Siempre serán parte de la familia y constantemente muestran apoyo, comprensión y amor. Saben ganarse la confianza. Aunque las cosas sean complicadas entre padres e hijos, siempre tendrán su propia manera de hacerle ver a los pequeños que todo estará bien. 





Los tíos son la mejor combinación entre padres y hermanos, pero a la vez se convierten en los mejores amigos. 

7.- Los tíos son inolvidables segundos padres


A diferencia de los abuelos, tienen edad muy parecida a la de nuestros papás. Esto crea un lazo muy especial, pues no solo nos cuidan con amor y cariño; sino que son capaces de desarrollar complicidad y una sinceridad distinta de la de los padres. Desde pequeños nos hacen sentir amados y protegidos, además sabemos que su confianza nunca será traicionada.

6.- Crean lazos que duran toda la vida


Sin duda tíos y tíos son una gran influencia en nuestra vida, debido a que saben escuchar y no reaccionan de manera tan exagerada como los padres. Tienen más apertura para hablar de ciertos temas, así como una forma de ver las experiencias buenas y malas de la vida más relajada. Lo más importante es que son incondicionales, ya que siempre serán parte de la familia y se preocupan mucho por nuestro bienestar y además dan los mejores consejos.



5.- Se convierten en los mejores amigos


Los amigos cambian con el tiempo, conforme uno crece puede encontrar que las personas no son lo que esperaba, lo cual resulta doloroso. Esas decepciones no existen con nuestros maravillosos tíos y tías, pues ellos ofrecen cariño incondicional, saben ser padres y amigos a la vez, y ese compromiso durará toda la vida. Siempre tendrán tiempo para pasar con nosotros y si no hay ¡Lo inventan! 

4.- Son el equilibrio perfecto entre proteger y consentir


Son más consentidores y hay que admitir que a veces dejan que sus sobrinos rompan las reglas (¡pero es un secreto!). Esto ayuda a que los pequeños se sientan más tranquilos y en confianza. Los tíos, han encontrado el equilibrio entre consentir y dar permisos especiales, sin arriesgar el bienestar de sus sobrinos. Son buen ejemplo pero también una figura de autoridad indiscutible y sus regaños o consejos resultan mucho más sencillos de entender. Son capaces de dar estabilidad y amor por igual. 

3.- Sus enseñanzas son divertidas y llenas de experiencia


Nos enseñan a través del juego. Eso no quiere decir que no apliquen reglas importantes, pero sí son mucho más flexibles. Les encanta compartir sus experiencias, y una que otra anécdota divertida de nuestros padres (algo que ellos jamás confesarían). Pero lo mejor de todo es que siempre se ofrecen a cuidarnos con la mejor disposición, y de paso le ahorran a nuestros padres la tarea de buscar niñera. 

2.- Su amor es incondicional


El amor de los tíos no tiene límites. Y no solo demuestran ese interés especial y cariño con regalos, juguetes, ropa y cosas materiales, sino también con tardes de películas, escuchando atentamente nuestros problemas y sobre todo, con los abrazos más cálidos y puros que existen. Tienen la energía de un niño, la paciencia de un abuelo, el sentido del humor de un hermano y el amor de un padre. 

1.- Puedes hablar de cosas que no le dirías a tus padres


Se convierten en cómplices de todas nuestras aventuras; sí, hasta de esas que no queremos contar a nuestros padres Nos salvan de todos los regaños y a veces hasta de los castigos de mamá. Quizá ellos no tienen sus propios hijos, pero nos aman como si lo fuéramos.

Tenerlos a nuestro lado es toda una bendición. Comparte este lindo mensaje con tus tíos para que sepan lo importantes que son en tu vida. 

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