No te quedes con tu pareja solo por tus hijos. Les arruinarás la vida


Hay parejas que aunque no se aman siguen juntos. Ellos viven infelices en una relación solo “por el bien de sus hijos”. Pero ¿es esto saludable? De acuerdo con la psicóloga familiar, María Elena López, los hijos representan un proyecto y el separarse, hace sentir a los padres una gran culpa. Además, sentirán que han fracasado en sus objetivos y por lo tanto que han fallado a sus pequeños al no ser una familia completa. 

Esto da pie a situaciones poco saludables y a dinámicas familiares tóxicas. La mejor manera de criar niños felices es siendo padres felices, algo imposible si ya no se ama al compañero. ¿Qué pasa cuando la pareja permanece junta sin amor? Aquí las situaciones más comunes:


7.- Hacen sentir culpables a los niños




Los niños desconocen la situación por la que los padres están pasando, por ello suelen pensar que los pelitos entre ellos son por su culpa. No se puede fingir felicidad ni tranquilidad ante los niños, y por más que intenten, los resentimientos siempre saldrán a la luz haciendo sentir a los pequeños responsables de la situación. 

6.- Los pequeños crecen con miedo


La tensión entre los padres y la infelicidad de su vida amorosa provoca un mal desarrollo emocional en los niños. Al ver las faltas de respeto y la falta de cariño entre pareja, los pequeños crecen temerosos a expresarse; además con miles de inseguridades y manifiestan ansiedad, estrés así como dificultades para socializar. 

5.- El ambiente se vuelve tóxico


Los padres piensan que la separación creará conflictos innecesarios, sin embargo, la convivencia forzada es mucho peor. De acuerdo al psicólogo español José Manuel Aguilar, quienes se mantienen unidos solo por sus hijos, suelen tener un mayor distanciamiento, más desacuerdos y peleas, lo cual da pie a un ambiente tóxico y poco sano para toda la familia.  



4.- Imitarán los malos patrones con sus parejas a futuro


Al ver la relación entre sus padres, los pequeños aprenderán patrones de comportamiento poco saludables. Esto puede afectar no solo su estado de ánimo sino su vida amorosa, ya que imitarán conductas y dinámicas de intolerancia, poca confianza y las faltas de respeto o problemas que vean en casa. 

3.- Surge el maltrato físico y psicológico


En ocasiones la situación se complica tanto, que los desacuerdos van de las palabras a los gritos, los insultos y los golpes. Por supuesto, esto trae consecuencias terribles para la vida familiar, y sobre todo para la autoestima y salud de los pequeños. 

2.- El rendimiento de los pequeños baja


La ansiedad, el miedo y la culpa a la que están sometidos estos pequeños es tal, que su rendimiento en la escuela o en cualquier deporte baja. No pueden concentrarse, ya que sus mentes están ocupadas en los problemas de sus padres. 

1.- Provoca problemas de comportamiento en los niños


Muchos niños imitan la violencia que viven en casa. Otros pequeños se vuelven retraídos y tienen problemas de conducta en la escuela o no saben comunicar bien sus emociones con otros niños o adultos. 

Si no sabes qué hacer y necesitas orientación, no dudes en acudir con un terapeuta familiar para obtener ayuda. Recuerda que los pequeños son el futuro de nuestra sociedad, y debemos criarlos en un ambiente de amor, estabilidad, seguridad y mucho amor. 

¿Cuál crees que es la mejor solución? ¿Quedarse a sufrir en un lugar tóxico o separarse y comenzar de nuevo?

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