Las 13 peores máquinas de tortura inventadas por el hombre. No quieres saber con quien las usaban


Si han visto las películas de Saw, entonces no les será difícil creer que, tristemente, al momento de torturar, las personas pueden ser creativamente grotescas.

No obstante, las torturas del Jigsaw lucen como un juego de niños si las comparamos con las que se practicaban en la edad media. Durante esta época las personas que cometían crímenes recibían castigos diseñados para hacerlos sufrir lo más dolorosamente posible antes de morir. 

Entre las principales víctimas de estos mecanismos del dolor se encontraban los herejes, aquellos que no querían aceptar a la religión católica, las personas discapacitadas y con enfermedades mentales, pero sobre todo, los homosexuales. 

A continuación, les diremos cuáles eran los peores métodos de tortura que utilizaban para hacer sufrir a las personas.

13. Aplastapulgares


Este aparato era simple pero doloroso. Según el diario ABC, las víctimas colocaban sus pulgares en un instrumento que lentamente se los aplastaba debido a la presión que un par de tornillos ejercían sobre las dos barras de madera con picos que conformaban este artefacto.

No causaba la muerte, pero el dolor podía durar varios días.

12. El Burro Español


Este es uno de los instrumentos más horripilantes de la lista, pues no requería de torturadores para realizarse. De acuerdo con El País, la víctima era desnudada y luego la hacían sentarse en un tarugo metálico muy afilado. Ahora, lo que hacía espeluznante a este castigo era que al reo le ataban piedras pesadas que jalaban su cuerpo hacia abajo, lo cual lastimaba permanentemente el recto de la víctima.

11. Aplastador de Cabezas


De acuerdo con The Guardian, el aparato era sencillo de usar. El mentón del prisionero era colocado en una barra de madera y sobre su cabeza se ponía un casco que conectaba con una prensa. La tortura comenzaba cuando hacían girar la manija de la prensa y el casco empezaba a ir hacía abajo, esto provocaba que el cráneo empezara a romperse de abajo hacia arriba hasta que el casco destrozaba el cerebro.

10. El toro de Falaris


De acuerdo con History Channel este fue uno de los aparatos de tortura más populares de la antigüedad. El castigo con este animal de hierro consistía en meter a una o varias personas dentro del toro, sellarlo y luego prender una fogata debajo de él.


A los pocos minutos la temperatura dentro del toro incrementaba tanto que la víctima empezaba a rostizarse dentro de él. Su inventor, el griego Perilous, diseñó un canal por el cual el humo y gritos de la víctima salían por la nariz, dando así la ilusión de que este animal de metal sonaba como un toro enfurecido vivo. 

9. Araña de Hierro


De acuerdo con el Museo Nacional de Historia en Londres, este fue uno de los castigos más horrorosos que le aplicaban a las mujeres. Para realizarlos, ataban a las mujeres a un poste, les descubrían un pecho y después pasaban sobre éste un artefacto con forma de garra que tenía cuatro picos.


Una vez que los picos penetraban la piel, se jalaba para arrancar el pecho y dejarlas desfiguradas.

8. El Potro


Parece que las personas de la era medieval adoraban arrancar extremidades. Según un documental de PBS, el potro era una camilla de hierro en la que acostaban a la víctima y luego la ataban con sogas en sus muñecas y tobillos.


La tortura consistía en que estiraban cada una de las sogas hasta dislocar las extremidades de la persona o, si se quería, arrancárselas.

7. La Rueda


Este método era verdaderamente malvado. De acuerdo con Discovery Channel, los victimarios ataban a las personas en una rueda que luego colgaban en un poste y hacían girar para marear a la víctima.

Lo horripilante de esta tortura era que molían a martillazos las piernas y brazos de las víctimas. Asimismo, las dejaban atadas hasta que éstas murieran de deshidratación, una muerte lenta y dolorosa que podía tardar hasta cinco días.

6. La Doncella de Hierro


Este es probablemente el aparato de tortura más famosa de la época. La dama de hierro era un sarcófago metálico en cuyo interior había 21 púas metálicas, 8 en la parte frontal y 13 en la parte trasera en el que las personas eran encerradas.


Lo horrendo de esto es que sólo había dos formas de morir dentro de ella: aceptar tu destino y ser apuñalado por las púas, o, aguantar estar de pie hasta que el cuerpo se desangrara. 

5. La hija del carroñero


De acuerdo con History Channel este era uno de los aparatos de tortura favoritos de la reina Elizabeth I de Inglaterra y adoraba usarlos con los protestantes. Su aplicación era sencilla: se colocaba a la víctima dentro de una estructura metálica con aros y un sistema de tuercas, mismas con las dislocaban la columna vertebral, rompían costillas y dañaban el esternón. La presión que se ejercía sobre el cuerpo era tan grande que la sangre brotaba de los orificios del cuerpo, dedos y cara.

4. La pera de la angustia


No dejen que su bobo nombre los engañe, este aparato es más peligroso de lo que su nombre indica. De acuerdo con el Museo de la Tortura de la Ciudad de México, este artefacto en forma de pera era introducido por algún orificio de la víctima, después se abría dentro del cuerpo y finalmente se enganchaba ligeramente a él gracias a unos ganchitos.


Lo que seguía era igual de horrible, pues los torturadores sacaban la pera del cuerpo una vez que se había abierto, por lo que desgarraba el interior de la víctima. Este era el castigo favorito de la iglesia contra los homosexuales.

3. La silla de hierro


Definitivamente nunca te querrías sentar sobre esta silla. Este malévolo artefacto tenía en su asiento y respaldo cientos de pequeños picos metálicos en los que, si bien no dañaban órganos importantes, sí hacía sufrir a las víctimas cuando éstas se levantaban de la silla, debido a la pérdida de sangre que ocurría después. 

2. Cofre de la tortura


Las víctimas eran encerradas en una jaula de acero que tenía la silueta del cuerpo humano. Una vez encerradas, la jaula era colgada en una plaza pública para que las personas le hicieran al prisionero lo que les diera la gana sin que éste opusiera resistencia. El tiempo que pasaría dentro de la jaula variaba dependiendo del delito.

1. La Sierra


Este, definitivamente, era un de los métodos más crueles de tortura en la Edad Media. El castigo consistía en colgar a una persona de cabeza y estirar con sogas sus extremidades hasta formar una equis con su cuerpo.

Una vez colgado, los torturadores utilizaban una sierra muy larga con la que partían lentamente el cuerpo de la persona en dos. ¿Porqué lo colgaban de cabeza? De acuerdo con la BBC, estar de cabeza hacía que la sangre que llegaba al cerebro mantenía conscientes a las víctimas, lo cual hacía que sintieran todo el dolor hasta que fallecieran.

¿Cuál método creen que era el peor?
Recomendados
Recomendados