Si te manipula NO te ama. Mira cómo identificar a alguien que solo se aprovecha de ti.



Lo sé, toda relación llega a tener momentos complicados, por eso debes tener mucho cuidado al elegir con quién vale la pena complicarte la vida. Existen personas que lejos de buscar tu compañía y amor desinteresado, se dedicaran a manipularte y sacar provecho de tu bondad.


Quizá has llegado a sentir que en tu relación sucede algo extraño. Has notado que ya no tienes tiempo más que para estar con tu pareja y el número de tus amigos ha disminuido desde que estás con él o ella.

Te has preguntado ¿cuál fue la última cosa que realmente te hizo sentir bien contigo misma? ¿Cuál fue el último sueño o meta personal que cumpliste? Puede ser que tu pareja esté consumiendo todo tu tiempo y energía.

Entonces surge la pregunta ¿cómo saber si tu pareja se está aprovechando de ti? Ahora te mencionaré 7 conductas que las personas controladoras y manipuladoras pueden mostrar. 

7. Miente con frecuencia.


Miente con mucha facilidad, logra torcer las palabras que dices para usarlas a su conveniencia y siempre tiene una justificación que logra convencerte. Inventa historias e incluso miente sobre sus gustos y responsabilidades para quedar bien contigo y ganar tu confianza para conseguir manipularte a su antojo.

6. Te dedica halagos con frecuencia.


Desde el momento en que comenzaste a salir con ella o él, se mostró muy amable, empático y con una actitud amigable al escuchar cada palabra que dices. Puedes identificar que sus intenciones no son del todo buenas pues incluso insiste en hacerte favores que tú no le has pedido. Una persona que es manipuladora te hará cumplidos aunque tenga poco tiempo de conocerte.

5. Presiona a través de la culpa.


Al principio se muestra amable y servicial, pero créeme, todo tiene un precio. En el momento en que le parezca conveniente comenzará a señalar o a “echarte en cara” de manera indirecta todo lo que ha hecho por ti, y de esa forma te hará sentir presionada o presionado a devolver esos “favores”. Te hará creer que ayudarlo ha sido tu idea, y no el resultado de su juego de poder.

4. Participa en chismes y exagera la realidad sin remordimientos.


No le importa hablar mal de otras personas, inventa mentiras para engrandecerse ante tus ojos y humilla a quien no está presente. Debes tener mucho cuidado, pues podría ser que esté haciendo lo mismo contigo cuando no estás con él o ella. Esto se debe a su baja autoestima y miedo al rechazo.

3. Se altera si no puedes ayudarle.


Nunca acepta un “no” como respuesta. Cuando no puedes ayudarle con lo que te pide, toma una actitud de indignación, tristeza e incluso te reclama por ello. Te dice frases como: ¿Pero por qué? ¿no ves que te necesito?”, “¿Pero por qué? Yo nunca te pido nada”, “Cuando tú me necesitas siempre estoy ahí para ti”, entre otras.

2. Te hace responsable de sus errores.


Cuando llega el momento de tomar una decisión importante, siempre te deja a ti hacerlo con tal de no asumir responsabilidades ante algo que pudiera salir mal y de esta forma siempre tiene a alguien a quien culpar. Sin embargo, si las cosas han salido bien, contará la historia a los demás como si la idea hubiera sido completamente suya.

1. Es sumamente egoísta.


Solo piensa en sus necesidades, la única manera en que consigues su ayuda es porque quiere pedirte algo a cambio. Habla siempre de los logros que ha conseguido y sus opiniones nunca son con la intención de ayudar sino de destruir. Cuando hablan, parece que tan solo está esperando su turno para hablar sin poner atención en lo que dices.

Ahora bien, ¿has notado algunas de estas actitudes en tu pareja? Te mencionaré lo que necesitas hacer para ponerle un alto a este tipo de persona tóxica.

- Aléjate.


Necesitas poner tierra de por medio. Las personas manipuladoras son víctimas de su propia inseguridad. No sigas su juego, ignora sus intentos de manipulación y no aceptes más su ayuda, pues ahora sabes que cuando te hace un halago o regalo, lo único que busca es comprometerte a que cumplas con sus peticiones y exigencias.

- Pon límites.


No olvides que tienes derecho a decir “no” y no necesitas explicar cada detalle de tus decisiones, libérate del sentimiento de culpa y demuéstrale a esa persona que no estás sujeto a su voluntad y deseos, pues tienes asuntos personales importantes que atender.

- No eres responsable de los asuntos ajenos.


No permitas que él o ella te haga sentir responsable de sus fracasos. Las decisiones son responsabilidad de quien las toma, y tú no puedes ni debes asumir las consecuencias de los actos ajenos.

- Habla de frente y sé directo


Haz que asuma la responsabilidad de lo que expresa y habla.
Generalmente lo hace en plural (“estaban diciendo”, “algunas personas piensan que…”), pues así evita tomar la responsabilidad por sus palabras. Debes procurar hablar en primera persona y lo obligarás a que haga lo mismo, de esta forma lo confrontarás sin agresividad y lograras sacarlo de su juego.

No debes guardar rencor a este tipo de persona, pues detrás de ella puede haber una historia de dolor, tristeza y cientos de inseguridades que aún no han sido superadas. Trata de comprender su sufrimiento pero no te enganches, y tampoco permitas que tu vida se vea afectada por ello. ¡Deja atrás a esa persona que solo roba tu energía y tiempo!
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